Operación ·
Delivery propio: cómo ordenar el reparto por repartidor
Quién llevó qué, cuánto cobró en puerta y cuánto hay que pagarle: cómo evitar que el cierre del delivery sea una discusión.

El delivery propio evita las comisiones de las apps, pero suma un trabajo que suele quedar en papeles y mensajes: repartir los pedidos entre los repartidores, saber quién cobró en efectivo y cerrar la cuenta de cada uno al final de la noche.
Asigná cada pedido a un repartidor
El problema más común al cierre es no saber qué pedidos llevó cada uno. Si cada salida queda registrada con su repartidor, el resto de las cuentas sale sola: cuántos envíos hizo, qué cobró y cuánto hay que pagarle.
Armá recorridos con sentido
- Agrupá los pedidos que están listos al mismo tiempo y van a la misma zona.
- Ordená las entregas de la más cercana a la más lejana.
- Guardá la ubicación exacta de cada cliente: una dirección mal escrita cuesta minutos en la calle y una burger fría.
Separá lo cobrado en puerta
Cuando el cliente paga al recibir, ese dinero vuelve con el repartidor. Registrarlo en cada pedido permite saber, antes de cerrar, cuánto efectivo tiene que rendir cada uno.
Cerrá el día por repartidor
Al terminar, cada repartidor debería tener un resumen: envíos realizados, cobrado en puerta y total a pagarle. Un ticket firmado por las dos partes termina con las discusiones del día siguiente.